martes, 15 de noviembre de 2011

Un paseo por Almuñécar (I)

Es difícil, diríamos que casi imposible, descubrir el encanto de Almuñécar en un único día. Igualmente difícil, es poder apreciar el paso de la historia, las cicatrices que el paso del tiempo ha dejado en esta más que milenaria ciudad en tan breve espacio de tiempo.
Por ello, desde TCL, se ofrece una serie de actividades dirigidas a aquellos que deseen conocer los lugares más emblemáticos y los rincones más bellos de este enclave mediterráneo. Una de ellas, es el paseo de de bienvenida. Este paseo suele realizarse los lunes, para recibir a los alumnos y darles las primeras nociones sobre Almuñécar.
A lo largo de este recorrido, los estudiantes de español pueden conocer de primera mano algunos de los principales atractivos del destino, así como obtener información sobre el entorno, ya sea la Costa Tropical, Málaga, Granada, etc.
El recorrido comienza en la Plaza del Teatro,  el lugar donde se ubica nuestra escuela. Esta plaza es conocida por los sexitanos como Plaza de la Fabriquilla, debido a que en sus inmediaciones se localizaba una fábrica de azúcar, una muestra del legado de la caña de azúcar en esta comarca.
Una vez reunidos todos los integrantes del grupo y realizadas las presentaciones pertinentes, comenzamos nuestro paseo a lo largo del paseo marítimo que recorre la playa Puerta del Mar. La primera parada se realiza en el Peñón del Santo, uno de los lugares más emblemáticos de Almuñécar, y quizá su símbolo distintivo. En este monumento natural, podemos observar una panorámica excelente de las principales playas de Almuñécar, el casco histórico, el Castillo de San Miguel, los cultivos subtropicales, el monumento de Abderramán I, y otros elementos de interés.
Acto seguido, bajamos para continuar con nuestro itinerario, dejando atrás el Parque Ornitológico Loro Sexi y el Jardín de Cactus, para adentrarnos en el Palacete de la Najarra. Este monumento de estilo neoárabe (aunque la mayoría de alumnos siempre lo identifica con el estilo nazarí, propio de la Alhambra) alberga la oficina de turismo de la localidad además de ser la sede del Patronato de Turismo. Junto al mencionado palacete, visitamos los jardines que lo rodean, jalonados por fósiles, esculturas y otros elementos decorativos.
Parque del Majuelo
Por último, dejamos este bello lugar para en apenas cincuenta metros, adentrarnos en el Parque Botánico Arqueológico El Majuelo. Distinguimos tres partes dentro de este enclave, uno de los más conocidos y apreciados tanto por turistas como por residentes.
La primera es la que lo configura como jardín botánico, con especies de todos los continentes y una enorme selección de palmeras llegadas de diferentes latitudes. La segunda es la de parque escultórico, puesto que da cobijo a numerosas esculturas realizadas por artistas sirios. La última, pero más importante por su relevancia histórica, es la de parque arqueológico. Rodeada de diversos árboles, en su mayoría de procedencia tropical, encontramos una factoría de salazón de pescado (donde también se producía garum) que data del siglo IV a de C., y que fue utilizada tanto por púnicos como por romanos hasta aproximadamente el siglo IV de nuestra era.
Aunque parezca increíble, existen otros atractivos dentro de este lugar, pero esperamos tu visita para poder descubrírtelos…

Texto elaborado por Manuel Galiana García (Colaborador de TCLanguages)

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